¿Que haces tú?
Tengo casi 51 años y me he dado muchas vueltas en la vida. De profesión universitaria soy diseñadora y todavía trabajo en la parte de diseño analizando textiles antiguos o trabajo con colecciones de artesanías en museos. Es un trabajo que amo mucho y tiene que ver con mi obsesión de niña de saber de dónde venimos. Hace 10 años me llegó el tema de las sanaciones. Ya venía de haber aprendido Tarot, Astrología, Lectura de manos, soy muy perceptiva desde niña. Y hace 10 u 11 años me llegaron las sanaciones. Empecé tomar los cursos y descubrí que es lo mío. El 2014 llegué por esas casualidades de la vida que no son casualidades, a un profesor y supe que era al que tenía que llegar y encontré con que soy extremadamente hábil para la terapia energética, es algo que es innato en mi. Estuve estudiando todo el 2005 clarividencia y en abril del 2006 abrí la consulta, voy a cumplir 10 años atendiendo formalmente aquí.

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Y de ahí dejé un poco los museos y me he dedicado de lleno al tema de las sanaciones. Me he seguido perfeccionando, tomo muchos curso de sanación y he ido cambiando de técnicas. Mi habilidad más profunda es ayudar las personas a desatar nudos, ayudar a que la gente viva de manera más fluida. Y es un trabajo que hecho en mi primero y después lo traspaso a otras personas. En eso me gano la vida, soy independiente, tengo un pasar bastante relajado, soy bien independiente, no me gustan los horarios, no me gustan los jefes, no me gusta que me coarten. Y mi gran motivo de vida es que el pedacito de Vida y del mundo en el que vivo quede mejor después de mi paso. Por eso también está el tema del sitio web del Foro del Zócalo es el foro de infertilidad más grande que hay en Chile, es el único. Me he dado más vueltas en la vida que no sé qué, y agradezco cada vuelta.

Describe brevemente tu sueño de maternidad. No tienes hijos por infertilidad opción o circunstancia.
Tengo 50 años, en marzo cumplo 51. Nací después de una niña deficiente mental, soy la tercera de tres hijos. Mi hermana murió cuando tenía 23 años y la herida de tener un hermano deficiente en la familia es bestial. Yo crecí diciendo “me muero si tengo un hijo enfermo”, crecí con la historia. Mis papás siempre me contaron que mi madre no quería más hijos después, obvio, y que mi papá rogó, rogó, rogó, de hecho rogó de rodillas en la cama para que yo naciera – lo que ha sido una relación muy especial con mi padre también porque era muy posesivo conmigo – entonces de hecho cuando mi hermana murió yo me di cuenta que a mi fue la que me costó más tiempo acostumbrarme a la ausencia. 

Me acuerdo de haber estado en el colegio en la biblioteca y haberle contado a mi profe de física, que era uno de mis profes adorados, “no yo no me voy a casar, yo no voy a tener hijos”. Así de clara.
Alrededor de los 24 años tuve un quiste y aparentemente había sido embarazo tubario. Me dijeron que tenía el útero desviado por lo tanto me iba a costar tener hijos. Después pasaron más años, me enamoré. Estuve 13 años y medio casada y yo con el discurso “tengo el útero chueco me va a costar tener hijos”. Empezamos a tratar de tener hijos, dejé las pastillas y no pasaba nada. En ese minuto en los primeros años de matrimonio yo si quería pero me daba cuenta que mi marido era dependiente, el tenía un trastorno de personalidad narcisista, aun cuando no lo sabía en ese minuto me daba cuenta que era de poca ayuda. Bueno el cuento es que entre medio me operaron me hicieron una laparoscopía y el médico se dio cuenta de que tenía el útero tapado, tenía un tabique a la entrada del útero. Curiosamente yo a los 28 años, en una aventura quedé embarazada y perdí el bebé al mes y medio o dos meses. Fue una crisis enorme que tuve porque se me juntaron muchas cosas; entonces el doctor me opera, efectivamente tenía del útero súper requetecontra desviado, me lo destaparon, parecía útero unicorne. Lo tenía entretejido por dentro con endometriosis, yo soy experta en textiles, lo vi y te prometo que era un tejido adentro. Me sacaron la endometriosis, se me acabaron los dolores que tuve toda la vida. Por supuesto que de niña me decían que estaba que exagerando y yo me moría de dolor.

Recuerdo cuando falló la segunda inseminación y entre todas las carreras de las inyecciones, que llamar al médico, que en cuanto están, que la eco, que corre por las otras inyecciones, que trata de buscarla en la farmacia, etc. un día, corriendo por las calles de Santiago a las 7:30 de la tarde buscando las famosas inyecciones dije “basta, esto no es para mí”. Le digo a mi marido “sabes que no doy más, último tratamiento”. Debe de haber sido el segundo.
Pasado todo eso decidimos tratar de adoptar en el Sename-Chile. Fuimos a las entrevistas y en las evaluaciones rechazaron de plano a mi marido, lo tildaron con desorden de personalidad a la base aunque no nos lo dijeron. Por supuesto que nos dolió hasta el tuétano, indignados  y  furiosos averiguamos que nos habían hecho mal el Test de Rorschach, tratamos de impugnarlo porque me lo hicieron en una sola pasada y no en dos, en fin, al final ya nos entregamos.

Recuerdo que después de las primeras inseminaciones que fueron el 2003 o 2004… 2002… cuando le dije “Claudio sabes que no quiero más de esta cuestión de andar corriendo por las inyecciones, no es para mí”, fui la tumba de mi madre que había muerto hacia muchos años, me acuerdo de haber estado parada ahí y decirle OK yo cierro el linaje y haber llorado mucho. Después de eso a la psicóloga del Sename le dije que yo había cerrado mi duelo de infertilidad y por supuesto que la psicóloga no me creyó…
De ahí fuimos a terapia, después intentamos adoptar en la fundación de Quinta del Tilcoco y entre medio de ese proceso mi marido postula a un cargo en España. Cuando me dijo eso yo dije hasta aquí llegamos. Le dije que estaba loco, como se le ocurría estar postulando a un trabajo en el extranjero si estábamos hablando de adoptar y eso significaba dos años aquí en Chile…  El decía que allá iba a ser más fácil adoptar… Y yo ya estaba en mis cursos de clarividencia porque ya había empezado con el tema de las sanaciones, mi papá se estaba enfermando de cáncer… entonces no, ahí  dije cerramos y se acabó el proceso de adopción.

Un día voy a ver al doctor Durruty ,que me ayuda en el foro de infertilidad. Yo tenía 40 o 41 años, y le digo vengo a que me revises. Entonces él me revisa, me mira y me dice te hago una oferta: te voy a hacer todo el análisis y te hago IU si en el proceso te sale un huevito; te voy a medir la reserva ovárica. Le contesté que me diera tiempo para hablar con mi marido porque el proceso estaba cerrado. Tenía 41 años mi ex marido es menor nueve años que yo. La primera vuelta había salido con conteo normal y resulta que en la segunda vuelta sale casi para ICSI. Claro la tecnología había cambiado, lo detectaron e hicimos tres inseminaciones al hilo de la mano de Durruty que me contuvo mucho y que me sigue conteniendo mucho en la parte médica. Las tres salieron negativas, mi ex-marido nunca asumió su infertilidad detectada en ese momento. Él tuvo que Criptorquidia así que claramente tenía un bajo conteo. Y no resultaron los tres tratamientos. 

Un día el doctor me dice “si no te resulta la última IU te ofrezco una FIV en condiciones especiales de pago“. A la in vitro yo no llego por un tema ético mío. Yo no quiero un crío que haya sido concebido en vidrio. Para mi esta absolutamente descartado. Y conversando con mi ex un día le dije ¿sabes que?, estoy chata con los tratamientos no quiero la FIV aunque Durruty me la ofreció, tu sabes mi punto de vista, mi predicamento ¿cerramos el capítulo?, mi marido también dijo que si y cerramos el capítulo ahí.
En la época de las tres IU que me hice yo miraba a mi ex y ahí se me empezó hacer patente el narcisismo de él. Lo miraba y me decía no me va a ayudar a cambiar pañales ,no va a hacer ninguna cosa, nada y ya ahí estaba empezando una crisis fuerte en el matrimonio porque me empezó la crisis post del tema del intento de adopción que hicimos y donde él se quiso ir a España. El matrimonio se siguió quebrando y finalmente nos separamos de fines del 2011. Años después me dijo que el matrimonio se nos había quebrado cuando el postuló al cargo en España y yo dije hasta aquí llegamos. Le dije que efectivamente, pero todavía no entiende lo que él hizo en el quiebre del proceso de adopción. Para él fui yo la inmadura que paré el proceso y que después no quise retomarlo. Él aun no hace consciente de que el juego lo hizo él también.

Y él asume que es infértil.
No, supe que después había dicho que se había puesto infértil en una época para solidarizar conmigo; bueno y después conociendo más a mi ex suegra entendí por qué mi marido es narcisista y fui cerrando muchos ciclos, también me entendí a mi y por qué me había casado con un narcisista.

En qué etapa de tu viaje estás ahora: todavía en negación, el enojo, esperando un milagro, deprimida arrastrándose hacia la aceptación, estableciendo un plan B, hoy ya superada o todo eso?
Yo te diría que el duelo del infertilidad lo terminé de hacer recién separada.
Y años después haciendo una terapia de constelaciones familiares empecé a ver mi habilidad única para escoger arquitectos, constructores e ingenieros. Soy hija de arquitecto, me crié en construcciones, mi hermano es ingeniero. Narcisistas, mitómanos u obsesivos. Entonces me di cuenta que aquí problema era yo, ahí fue que dije ok voy a ir a una terapia para ver qué pasa.

Me terapeé para no volver a atraer a un narcisista vivida. Ahora estoy viviendo con mi pareja y con su hijo. El hijo tiene 12 años, me llevo muy bien con el crío. El Mati nació 10 días después de que me quebré mi mano izquierda, me la hice polvo y cuando me paré y me ví la mano colgando dije – ya había leído a la Louíse Hay-  estoy siendo muy rígida como mujer. Y tengo la sensación que la vida en ese minuto me dice cámbiate de carril porque te tienes que encontrar con este crío que está por nacer.
Eso lo sé ahora y bueno el hijo de Sergio que es mi pareja que es un hombre sano se llama Matías. Y el hijo de mi ex se llama Matías.

Y había cerrado totalmente el capítulo de involucrarme con un niño pero me topé con este hombre maravilloso que venía de un matrimonio herido y él y su hijo se las arreglaron para envolverme.
Entonces finalmente estoy adoptando de una manera distinta a un niño que tendría la edad del niño que yo hubiese adoptado en la época en que empezamos con mi ex porque queríamos un niño de dos años. 

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Teniendo claro que no soy la madre, muy claro y se lo he dicho varias veces: “no soy tu madre, te puedo dar contención, te puedo ayudar, te puedo guiar, nos llevamos espectacular los dos pero yo no soy tu madre. Pon una foto de ella en tu pieza, porque a la madre le debemos la vida, y hay que honrarla.” Y yo le cuento mis historias y todo. Y a mi pareja le digo “Usted es el padre de la criatura, las decisiones difíciles son suyas. Yo estoy después de tu hijo porque cronológicamente él llegó antes a tu vida.” Entonces la vida me tiene ejerciendo un rol materno al que ya había renunciado, que no es de madre exactamente.

¿Cómo te preparas para tu vejez?
En el tema del autocuidado de la vejez tengo la suerte que mis papás dejaron una casa grandota entonces el día que se venda la casa está mi parte. Y el tema de que me cuiden… tengo tendencia a hombres menores que yo, tengo muy claro que es difícil que me cuiden, he visto historias de madres con muchos hijos quedaron solas igual. He ido sembrando lazos me gustaría trabajar lo suficiente como para hacer cuidada por discípulos porque he trabajado mucho eso pero la vida dirá. Uno no tiene el futuro asegurado pero tampoco me inquieta. Tengo una manera de fluir en la vida en que las cosas me van resultando, encajando, armando, entonces soy bastante relajada yo creo que es el camino de la sabiduría de los chamanes.

¿Qué recursos crees tú que necesitamos las mujeres sin hijos?
Mejorar la autoestima y limpiarnos del machismo pero también limpiarnos del feminismo. O sea a encontrarnos en lo que es ser realmente mujer, ni más ni menos que el hombre, distinta, pero limpiar la autoestima por sobre todo.

¿Cuál es el mejor consejo que ha recibido si es que has recibido alguno?
Creo que nunca recibí un consejo, me las batí sola si porque cuando uno lloraba porque no me resultaba el tratamiento me decían “ay si ya te va a resultar pobrecita relájate.” 

¿Qué respondes cuando te preguntan si tienes hijos?
Sabes cuál es la respuesta que yo voy ahora para que dejen de molestarme: Porque no pude. Y ahí se acabó la conversación.

¿Qué crees que nosotras las mujeres sin hijos hacemos por nuestro género? Cómo aportamos a la evolución de la visión femenina en nuestra sociedad?
En general veo que son pocas las mujeres que se atreven a hacerlo público. A decirlo, a defenderlo y a mostrarse desde el ser que es inventarse el rol. Son pocas las mujeres que son capaces de hacerlo, ósea estoy pensando en Helen Mirren por ejemplo que me encanta. Son pocas las mujeres que se atreven hacerlo porque la mayoría de las Mujeres Sin Hijos se quedan con el dolor de que no son mujeres porque gana la programación social de que somos inservibles, que somos menos.
Muy pocas mujeres he visto porque el otro modelo de mujer que renuncia es porque es monja pero no es un modelo de mujer sanador para el mundo porque funcionan desde la culpa.
La verdad así que yo haya conocido en directo tú eres la primera mujer que me lo dice, que lo plantea y que quiere hacer algo con ello. Han llegado a terapia Mujeres Sin Hijos pero que han vivido la decisión muy piola. Y se quedaron piola y se quedaron escondidas y nos atrevieron a mostrarlo al mundo. Conozco a las personas que derivaron su amor hacia los animales, muchas pero lo hacen de una manera sufrida no lo hacen de una manera plena. Y muy obsesiva.

¿Cómo crees tú que aportamos a la visión del ser femenino, de lo femenino, el ser mujeres sin hijos?
Al final es un grito de tu cuerpo que no quiere tener hijos. Yo tengo un feedback de 12.000 historias y me impresiona mucho las historias de infertilidad y la cantidad de matrimonios desarmados después de que se gastaron millones y se terapearon y se destrozaron la vida en los tratamientos. La cantidad de mujeres qué tuvieron que hacer cerclaje porque los hijos se les caían del útero, porque no querían. Como te digo “basta! si tu cuerpo no quiere hazle caso”.

con-cada-mujer-plena¿Que ves cuando te miras al espejo?
A una mujer plena, plena. Jamás me habría imaginado estar así a los 50 años me gusta mi cuerpo ahora por primera vez.
Y se me ha ido juntando todo. O sea todo mi camino de la infertilidad y de las vuelta que me di en la Universidad para terminar mi carrera, el hecho de haber tenido niña enferma mi familia, el hecho de ser hija de un preso político, de haber vivido el tema de la tortura de los detenidos desaparecidos de niña, con mucha conciencia, siento que todo tiene una razón de ser en mi vida. Entonces miro para atrás y digo ok, todo está en orden. Entiendo cada porrazo, cada herida. Entiendo por qué están ciertas personas en mi vida hoy, estoy bien en paz en realidad.

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Verónica Guajardo es una Mujer Sin Hijos.

No te pierdas la segunda parte de esta entrevista donde Verónica nos habla sobre el Foro del Zócalo y de la terapia Energética que ella realiza que aparecerá el día 28 de Marzo.

Revisa nuestra galería en Pinterest de Mujeres Sin Hijos a través de la historia.

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