Re-significar-la-Navidad

Re-significar las fiestas de fin de año

Me encanta la época navideña.
Viviendo toda mi vida en el hemisferio sur se mezcla con el cierre del año, el inicio de verano y vacaciones. La perspectiva de la ciudad amigable no congestionada porque la mayoría de los ciudadanos salen fuera. Los días largos y las noches templadas, el cine bajo las estrellas y el sin fin de actividades de la época veraniega hacen que estos días de fiestas sean un momento esperado. El regalar ya sea una tarjeta, un abrazo, un agradecimiento. Disfruto buscar el regalo específico para cada amiga, para mi madre y padre, mis hermanos y sobrinos.
Celebrar la navidad en familia ha sido nuestra tradición y como buena familia descendiente de italianos hemos cumplido cabalmente con nuestra herencia. Un momento en que dejamos de lado alguna aspereza surgida durante el año, nos apoyamos, y en especial nos acompañamos entre todos, sobre todo ahora que mi padre ya no se encuentra presente. La certeza de que no la pasaré sola, de que mi madre estará con nosotros me da esa esa sensación de unidad, me da estabilidad.

Cuando pienso en cuando era niña y cómo esperaba que fuera la Navidad en mi adultez, siempre imaginaba niños presentes reunidos alrededor de la mesa, abriendo los regalos. Incluso años atrás disfrutaba la Navidad con mis sobrinos mientras esperaba que algún día me tocara festejarla con mis propios hijos. Y a pesar de no haber tenido niños, nunca me he sentido triste en en esta época y lo agradezco, y tengo la certeza de que es porque siento el amor de mis padres, hermanos y sobrinos hacia mi persona y es en momentos así cuando siento que ya tengo todo que deseo y nada me falta.
Y hoy, ya asumida mi actual realidad, habiendo realizado un profundo trabajo de perdón y sanción y cuando tengo la certeza de que niños propios no serán parte de mi vida, quiero seguir celebrando.

Cuando una persona está de luto hay poco o ningún espacio para las festividades. Uno entiende esto y perdonamos cuando esta no envía una tarjeta de Navidad o un regalo. Uno no espera que asista a los compromisos de fin de año en su trabajo o con su grupo de amigos. En su lugar, nos aseguramos de que esté bien y le hacemos saber que estamos ahí por si necesita algo. Todos sabemos el próximo año será diferente, que va a celebrar con nosotros, a pesar de que este será siempre un momento difícil del año.
Si una Mujer Sin Hijos está en las primeras etapas de su duelo, donde tal vez nuestra última ronda de la fertilización in vitro ha fallado o simplemente hemos llegado a la conclusión de que los niños no van a ser parte de nuestro plan de vida, también estamos viviendo un gran duelo y pérdida. La diferencia es que la mayoría de la gente que nos rodea no va a entender por qué no estamos empapadas del espíritu navideño y esperan que asistamos a los eventos, con regalos y alegría. Ellos probablemente no harán las mismas concesiones que harían para un amigo que ha perdido recientemente a alguien por lo tanto nos toca a nosotras mismas tratarnos amablemente como lo haríamos con él o ella.
Darnos permiso para cuidar de nosotras mismas especialmente en esta época de fiestas es primordial. Estamos o hemos pasado por una pérdida devastadora y está bien mantenerse al margen si es necesario.

Restableciendo las expectativas navideñas.

Una parte en la batalla de aceptar una vida sin hijos es dejar ir nuestras expectativas para crear otras nuevas. Y esto es mucho más cierto durante la temporada navideña, uno de los momentos más difíciles del año para una Mujer Sin Hijos.
Permitir que nuestra falta de hijos se haga cargo de nuestras vidas justo en estas fiestas puede convertirse en momento muy triste. Es difícil dejar de lado estas expectativas, especialmente cuando están tan profundamente arraigadas, pero si estamos luchando por encontrar la alegría en las fiestas de este año, les animo a mirar debajo de las pérdidas evidentes y examinar lo que realmente nos está haciendo falta. Es hora de establecer nuevas expectativas, más realistas. Siempre es posible sorprendernos al descubrir que una puede satisfacer sus necesidades en modos no convencionales e inesperados.

¿Que es lo que realmente deseamos para navidad? 

No estoy hablando de regalos, ni la familia, ni de decoración, sino en un nivel emocional más profundo.
Nuestra lista de deseos puede incluir sentirnos amadas por nuestros padres, por nuestra pareja, por nuestros hermanos y sobrinos, paz, compañerismo, diversión. Se trata también de encontrar el equilibrio entre lo que una se siente “obligada” a hacer, lo que quiere hacer, y a lo que podemos hacer frente.

Si este año la navidad es demasiado difícil, podemos considerar tomarnos unas ‘fiestas sabáticas’. En lugar de sentarnos en casa sintiéndonos triste por una Navidad patética para dos o para una sola; o quizás rodeada de la familia pero sintiéndose sola igualmente, podríamos crear un nuevo modo de celebrar, un nuevo rito de celebración.
¿Qué pasaría si no enviamos saludos este año? ¿Qué pasaría si regalamos certificados de regalo en lugar de tratar de entrar centro comercial atestado de gente para hacer compras de navidad? ¿Tenemos que decorar? ¿Que pasaría si no lo hacemos? ¿Podemos excusarnos de fiestas a las que no deseamos asistir? ¿Podríamos tomarnos un fin de año libre de cualquier obligación familiar que tengamos?
Saber que se puede decir que no es muy importante. ¿Por qué obligarse a ir a pasar el tiempo por compromiso en casa de alguien? Y si vamos, al menos necesitamos Tener un Plan de escape: llegar tarde, salir temprano, tener un aliado. Tomemos el control de las conversaciones y démonos cuenta de que ‘¿tienes niños?’ es sólo un rompehielos social aunque lo tomemos como algo personal, por lo que es bueno preparar nuestras respuestas. Y si todo lo demás falla, siempre podemos fingir una enfermedad como una intoxicación alimentaria!
Es sólo un año. Las personas que amamos no nos negarán su saludo. No, algunos podrían sentirse molestos y sí, habrá algún pariente o amigo que nunca nos dejará olvidar lo que hicimos, pero las probabilidades son que la mayoría nos perdonará y olvidará.

Crea tu propia Navidad

Hemos perdido la oportunidad de crear una Navidad para nuestra propia familia; hemos perdido la oportunidad de criar a nuestros propios hijos, de regalar a nuestra pareja la experiencia de la paternidad. Hemos perdido ese viaje de ser mamá de alguien, un rito fundamental de pasaje. Sí, nos hemos perdido todo eso. Y hemos llorado cada una de esas pérdidas y muchas más. Nos hemos sentado con el dolor y la desesperanza y un vacío de profundo dolor.
Y junto a todo eso, lo más importante es que hemos perdido el sentimiento de estar conectadas con nosotras mismas, de tener algo para conectarnos, de estar dispuestas a invertir en esa conexión. Necesitamos movilizarnos, aprender nuevas formas de vivir, de experimentar la vida de una manera positiva como una Mujer Sin Hijos, buscar un nuevo propósito y re-equilibrio. Necesitamos explorar nuevas maneras de conseguir lo que realmente queremos.

La Navidad es un tiempo de alegría que tiene un significado religioso para algunos, pero también se puede disfrutar de las muchas otras cosas que representa. ¡La Navidad no es sólo para niños! Abundan los placeres para adultos y pueden ser incluso más maravilloso que para los niños.
Para crear nuestra “propia” Navidad, son las pequeñas cosas las que realmente importan. Porque tener hijos significa estar obligados a celebrar de una manera determinada pero nosotras podemos celebrar del modo que queramos y es súper importante que nos demos cuenta de ello.
Crear nuevas tradiciones, buscar ideas que no estén enfocadas en los niños, salir con nuestra pareja fuera de la ciudad. Celebrar la Nochebuena con una cena en un hotel con un enorme árbol de Navidad, hacer de voluntaria en la Navidad en la Calle, proponer planes diferentes con nuestra familia o con amigos con los que realmente podemos ser nosotras y sentirnos bien. Planificar algo para una misma, ya sea hacerse una manicura, una caminata en la naturaleza, o sentarse a leer un libro en vez de salir por compromiso.

Razones para disfrutar las fiestas.

La llegada del solsticio de verano. Esta fecha justo antes de Navidad abre el camino a días más largos. Podemos disfrutar ser anfitrionas de una reunión para amigos y amigas. Sentir las cálidas noches, con una sonrisa en nuestros rostros. Salir al teatro o al cine bajo las estrellas, aprovechar de las actividades al aire libre que comienzan en esta temporada.

Tiempo para disfrutar de alimentos maravillosos. Frutas y verduras aparecen en abundancia en esta época del año. La cena de Nochebuena es  perfecta para cocinar y agasajar a nuestra familia o amigos. O quizá no una cena sino un postre diferente, un aperitivo diferente.

Tiempo para expresar gratitud a los amigos. La temporada navideña es un tiempo maravilloso para relajarse y disfrutar de estar en contacto con nuestras personas favoritas. Es un momento para expresar nuestro agradecimiento por los servicios realizados y de las amistades, las cuales tendemos a dar por sentado durante el resto del año. Escribirles una carta, regalarles dulces, un pequeño detalle que demuestre lo que significan para nosotras.

La música y los conciertos de Navidad. La música navideña es hermosisima, asistir a los conciertos de navidad de las salas de música o escuchar conciertos de navidad de Andrea Bocelli o los Tres Tenores por ejemplo es inspirador.Razones-para-disfrutar-las-fiestas

Así, mientras que la temporada de Navidad puede ser estresante para muchos, por muchas razones, no tiene que serlo. Demos los pasos que necesitamos para tener una temporada de relax, luminosa y un cálido día de fiesta !!

Cosas que podríamos hacer de manera diferente este año.

Muéstrate la compasión que te mereces. En lugar de golpearnos a nosotras mismas por ser la ‘difícil’, o que aún estemos viviendo un tiempo difícil por no ‘superarlo todavía’ o si todavía tenemos la esperanza de tener una familia, o estamos renuentes a aceptar el hecho de que no seremos madres, tenemos que dejar espacio para esos sentimientos increíblemente complejos que surgen en esta época del año. Honrarnos, no negárnoslos; está bien que sea difícil. Somos humanas. Tratemos de dejar que nuestros sentimientos se limpien dentro de nosotras como una ducha. Reconocerlos, sentirlos, y que se vayan sin necesidad de retenerlos  y podremos notar como nuestra sensación interna de alivia.

No hay que esperar que nadie lea nuestra mente. Si mantenemos nuestra falta de hijos fuera de las conversaciones, es probable que demos lugar a malentendidos. A pesar de que suene horrible, siendo más abiertas acerca de nuestra situación  disiparíamos una gran cantidad de mitos y calmaríamos un poco la tensión. Sin embargo, una palabra de advertencia: si no estás acostumbrada a hablar de tu situación, por ejemplo: si no has tenido la oportunidad de hacer tu trabajo de duelo aún, probablemente esta Navidad no sea el lugar perfecto para elegir abrir el tema. Descorchar nuestras emociones reprimidas en compañía de apoyo de otras Mujeres Sin Hijos primero podría ser menos estresante.

Ya sea que tengamos hijos o no, la Navidad es una celebración para todas nosotras. Negarnos a nosotras mismas la Navidad es una forma de castigarnos por ser “defectuosas”. Nadie puede hacernos sentir como bichos raros sin nuestro permiso! Si bien es posible que no podamos participar en todas las celebraciones con gusto, podemos elegir unas pocas  e ir solo a ellas.  ¿Podríamos tal vez correr el riesgo y darnos un descanso por un par de horas de nuestra “historia” como la Mujer Sin Hijos? ¿Podríamos tal vez ser un regalo que le damos a nuestra familia y amigos el que abramos nuestro corazón y riamos con ellos de nuevo, en vez de andar merodeando alrededor ? Puede ser una decisión difícil pero podría funcionar.

Entender por qué es tan difícil. Tal vez lo más importante que se puede hacer de manera diferente este año es entender por qué nos es tan difícil. No esperemos que mágicamente ‘sea más fácil’ cada año.  Conozcamos nuestros límites, y si es posible tengamos nuestras Estrategias de supervivencia antes de Navidad.
Hagamos contacto con otras Mujeres Sin Hijos. Únete al grupo o grupo de Facebook, o simplemente utiliza la sección de  comentarios al final de este post para recibir apoyo e incluso ofrecerlo a otras. Si te sientes como si estuvieras a punto de reventar cuando estás con tu familia, en vez de ser una mártir de tus sentimientos y de tu situación, ve a tomar un poco de aire fresco y saca el perro a pasear. Si no tienes perro, haz arreglos para pedir prestado uno o inventa uno! Lo más importante es tener una estrategia, obtener apoyo, y ser pro-activas sobre el cuidado de nosotras mismas.cosas-diferentes-este-año

Les deseo a todas unas lindas fiestas.
Tere.

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Mujer Sin Hijos, un aporte a la evolución de la visión femenina.