De la serie “Estrategias de Sanación”
cuestion-de-actitud
Nunca quiero estar donde estoy y así veo bien difícil poder encantarme con mi vida. Y posiblemente sea consecuencia de vivir soñando, ya sea esperando una pareja, un hijo, un mejor trabajo etc. Entonces ¿cómo es que me re-invento y me ayudo a cerrar ciclos luego y terminar mis duelos? Primero, como ya escribí en el POST anterior, viviendo mi vida desde la ganancia, viendo los beneficios que tengo, pensándome ya completa en mi misma. Pero pensar no me es suficiente y ya que no me basta, lo que voy a probar es un cambio de actitud. Y como todo es cuestión de actitud, comienzo mi “estrategia de sanación” no cambiando mi vida, ni cambiando de trabajo, ni adoptando un niño -cosa que hace años que quedó descartado-, ni yéndome de viaje, etc., sino cambiando cómo me relaciono con lo que ya tengo. Y ni siquiera cambiándolo sino que probando nuevas formas de relacionarme con lo que ya tengo, ver como me siento y luego si deseo el cambio más profundo, me aboco a ello.
¿Parece difícil no? No tanto… o quizás si. No se trata de hacer enormes cambios o tener mas cosas sino que ORDENAR, CERRAR CICLOS y RE-SIGNIFICAR lo que ya tengo y encontrar en esta vida, mi vida, la que vivo cotidianamente el placer de vivir. Cosas simples, rutinarias, sobre lo que ya tengo, sobre cómo me relaciono, sobre el amor…
Finalmente lo único que deseo es sentirme bien conmigo dejar de sentirme incómoda o que no deseo estar aquí. 

¿Y cual es la idea?
Podría poner un listado de los beneficios de ser una Mujer Sin Hijos, que obviamente los hay pero más que hacer el listado, lo que deseo es vivenciar de modo consciente este beneficio y no mandarme una lista enorme sacada de internet que ni sé si realmente va con lo que siento… eso vendrá una vez que termine esta etapa. Al menos eso espero. Y si en ese momento en verdad deseo hacer algún cambio mayor, tendré definitivamente mayor claridad y seguridad y eso me gusta mucho.

Entonces haré algo simple cada semana. ¿Se atreven a probar?
Quizás me doy cuenta de que esto es lo que estaba buscando en primer lugar ? ¿Es algo a considerar no?

Comenzaré la primera semana de mayo y seguiré por tres meses lo que considero un buen período de tiempo. Luego comentaré cómo me sentí.

A continuación, algunas ideas para empezar…

Semana 1: Terminar las cosas pendientes.
Antes de hacer cualquier cosa necesito hacer espacio, dejar de tener un enorme lista de cosas pendientes no sólo en mi casa sino que también en mi oficina… esa lista es haaarto más larga y cuando la leo pfff hace que mi día se opaque por decir lo menos. Terminar los libros a medio leer o devolverlos si definitivamente no los leeré. Terminar los dibujos a medio terminar. Terminar los trabajos pendientes en mi casa… gasfiter, electricista, arreglo de muebles, cerrar etapas.Todos esos cachitos que me dejan una sensación desagradable de cosas interminables aquí y en la quebrá del ají (es un dicho chileno).

Semana 2: Encontrar sentido y alegría en el trabajo que tengo.
No en mi trabajo soñado sino en este que muchas personas envidian (si, es un muy buen trabajo y con muchos beneficios) y al que al parecer nunca, pero nunca, le he dado oportunidad de brillar. Es lo que me pasa, como han sido trabajos por necesidad, sin plantearme alguna vez emprender algo por mi misma, me pongo en mentalidad de “pasajera en tránsito” y le doy poca chance de que me haga sentido. Encontrar satisfacción en mi trabajo puede que no se trate de perseguir un “objetivo” sino que puede ser simplemente entender el propósito en lo que ya hago y con las personas que trabajo, encontrarle sentido a por qué estoy aquí y con estas personas.

Semana 3: Usar toda la ropa que tengo.
Esto puede ser muy divertido, además me sirve para mantenerme al tanto de lo que tengo. Yo me encariño con una cosa y puedo ponérmela toda la temporada y ni acordarme de las otras prendas. ¿No les pasa que hay cosas que no usan en un año? Me parece un desperdicio, si no lo he usado en un año, se va, se regala, se dona, se vende, pero no se queda en mi ropero. Como mucho puedo darle una segunda oportunidad a 2 o 3 cosas, nada más. Conocen el proyecto 333, es vivir con 33 prendas de ropa por 3 meses (lo que dura la temporada). ¿Se podrá? De seguro que si.

Semana 4: Disculparme y en serio.
Esto se pone más difícil… lo haré. Primero necesito encontrar con quién disculparme jaja. Quizás conmigo por dejarme de lado, o con mi cuerpo al culparlo por no poder tener hijos, o con lo que sea que tenga pendiente o que se arruinó por alguna irresponsabilidad y que sienta que necesito reparar. Esto es parte de mis Ceremonias de Sanación.

Semana 5: Llamar o visitar a las amigas.
Hacerme tiempo para visitarlas. A veces el día a día me envuelve tanto que no las llamo ni veo en muchas semanas. No es lo mismo por Whatsapp o Facebook. O a esas amigas olvidadas de quienes no sé desde hace siglos o con quienes nos contactamos una vez cada ciertos años. No es necesario hablar largo y tendido, si resulta genial pero basta con llamar para decir hola… Ahora que puede suceder que esas amigas ya no tienen nada en común conmigo pero al menos haré el ejercicio, a ver qué resulta. Al final de cuentas no todo el mundo es tan afortunada y este amor de amigas es algo que vivencié en mis vacaciones y no lo voy a dejar ir… p.d. también incluyo a los amigos lo que pasa es que escribo en femenino.

Semana 6: Re-visitar viejos proyectos.
Definir si los retomaré o descartaré definitivamente proyectos a medio terminar… muy de personalidad scanner o renacentista o multi potencial, ¿conocen el concepto? Aquí les dejo un LINK por si les interesa (está en inglés). Terminar pinturas y dibujos a medias o darlos por finalizados así tal como están.Vamos cerrando círculos. 

Semana 7: Probar otras rutas para llegar a mis lugares habituales.
Dejar de hacer siempre el mismo camino que después de unas semanas dejo de ver por dónde voy. Quizás me encuentre con una ruta mas linda, me saco la rutina de encima y ayudo a mi cerebro a crear nuevas redes neuronales. Eso me servirá en los próximos años a envejecer de mejor modo.

Semana 8: Apreciar la forma en que las personas son, no la forma en que deseo que sean.
Una semana de no tratar de mejorar ni cambiar a nadie. No es mi trabajo juzgar quién es merecedor de mi amor y bondad. No es mi trabajo corregir a nadie. Mi trabajo es sólo amarlos, de cualquier manera que sean… :/

Semana 9: Expandiré el punto anterior a apreciar la forma en que la sociedad, país, continente, cultura, etc. es.
Aceptaré las cosas como son… al menos por una semana. No me quejaré del gobierno, de la salud, de la movilización, de nuestra idiosincrasia, etc. Viviré mi día a día disfrutando el vivir aquí, en esta ciudad y con estos ciudadanos, políticos incluídos. 

Semana 10: Escribir cada día una cosa que mi cuerpo me permitió hacer.
Esto me gusta mucho. Ya sea si se estaba viendo mi programa favorito o escuchar los sonidos de la calle camino al trabajo o ser capaz de ver una pantalla de computador sin lentes… o con lentes, o abrazar a alguien que amo, centrarme más de lo habitual en lo que hace mi cuerpo por mi. Sólo cuando me enfermo me doy cuenta lo que mi cuerpo me permite hacer disfrutar y es ahí cuando juro que me cuidaré para no volver a entrar a una consulta médica… y luego olvido…

Semana 11: Disfrutar las cosas que no cuestan mucho.
Aprender a disfrutar la comida simple y el cocinarla, estar al aire libre, la compañía de una amiga, salir a caminar, ver el amanecer, una noche completa de sueño, un buen día de trabajo, la soledad de mi departamento, el sabor del agua al beberla. Básicamente estar AQUÍ y AHORA.

Semana 12: Empezar un “diario de cada día” en el que anotar una o dos frases para resumir cada día del año.
Y así no perderme la increíble oportunidad de ver lo lejos que he llegado, y lo que ha sido mi vida. En un año, se agradece recordar que lo que una hizo porque me encanta mirar para atrás y que no sea Facebook quien me muestre lo que fue mi año anterior, especialmente si cada día escribo menos e mi página personal.

Semana 13: Comer lo que hay en la despensa.
A veces puede haber cosas que se vencen al no usarlas y meta pasado varias veces, o ahora que estoy cambiando de alimentación tengo alimentos que no voy a comer. Entonces uso lo que ya tengo y regalo lo que sé que no comeré. Y antes de comprar cosas nuevas anotar qué coas son las que realmente necesito para alimentarme.

Desde mi corazón las abrazo a todas.
TereD. 

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Mujer Sin Hijos, un aporte a la evolución de la visión femenina.

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