La tasa de fecundidad en Chile y América latina ha disminuido en los últimos 30 años.
Según cifras del INE en el año 2015, durante la última década en Chile, las Mujeres sin Hijos hemos crecido un 14%.
Estos estudios mostraron que las mujeres en edad fértil que no quieren tener hijos ha aumentado de manera constante en los últimos 15 años.

Redefiniendo el concepto de la maternidad

Carina Lupica, especialista en género y trabajo y directora ejecutiva y académica de la Fundación Observatorio de la Maternidad en Argentina dice que este aumento está relacionado con la redefinición en el concepto de maternidad. En este nuevo concepto de la maternidad, “esta pasó de ser concebida como un hecho natural y biológico que nos otorgaba identidad femenina como mujeres, hacia la de una maternidad elegida u opcional, condicionada por pautas sociales, culturales y económicas de la sociedad en la cual estamos inmersas”. 

Hoy las mujeres podemos decidir no tenerlos y ser felices igual. Es un fenómeno no sólo más deseado por algunas mujeres, sino que más ‘aceptado’ socialmente, aun cuando en algunos países la mirada social aun nos juzga de manera negativa. 

¿Qué pasará en los próximos años? 

Todo hace pensar que en los siguientes años este número debería seguir subiendo, para luego estabilizarse.

Ha habido un cambio en el comportamiento de las mujeres. Hemos hecho todo un proceso de redefinición de nuestra condición de mujeres desde el punto de vista de acentuar otros elementos que no sean la maternidad, porque hasta hace 20 o 30 años atrás estábamos predestinadas a ser madres. Hoy al menos en un gran porcentaje, difícilmente se nos puede obligar a casarnos y a tener hijos… aun cuando sabemos que existe una gran brecha en especial en sectores de población de menos acceso a educación y recursos. Cada vez en más evidente que en ese aspecto cada día tenemos mayor control y no tenemos que darle explicaciones a nadie… 

¿Una bendición, una tradición o incluso una obligación de género?

Ser madre es considerado un milagro que pareciera que muchas mujeres desean, pero existe un grupo que no queremos tener hijos, ya sea por motivos laborales o porque no se tienen ni los fondos ni las ganas de traer a un niño al mundo. Esto significa ser el blanco de críticas de familiares y amigos en una sociedad que aun nos ve como madres y se cierra a la posibilidad de que desempeñemos otra función dentro de nuestras comunidades

¿Y qué sucede en América Latina?

La región sigue la tendencia mundial del descenso en la cantidad de hijos por mujer en los últimos 50 años.
Según un estudio de la CEPAL del año 2003, el promedio de hijos en América Latina durante las anteriores tres décadas se redujo a la mitad.
Si en los 60 tenían en promedio cinco hijos, hoy muchas tienen uno, y nuevamente un grupo importante, y en aumento, no tiene y declara su intención de no tenerlos.

¿Qué factores han contribuido al descenso de la natalidad en América Latina?

Este descenso puede tener relación con varios factores. 

Al existir políticas públicas para las capas más pobres, que generan información y acceso a los derechos, la tasa cae. Esta tendencia es un indicativo de mejora en la calidad de vida de las mujeres, en la medida que se implementan medidas que permiten la planificación, que nos permite hoy ser madres después de los 35 años, y mayor acceso al mundo del trabajo. 

Luego el uso de anticonceptivos modernos. En tercer lugar, la reducción de la mortalidad infantil. 

Y muy importante, cuando las mujeres estamos educacionalmente más preparadas existen mas probabilidades de que se tengan menos hijos que las que no han tenido ninguna instrucción. 

Por último, y como producto de lo anterior, hoy las mujeres no estamos teniendo ese tercer, cuarto y quinto hijo. Esos niños han ido desapareciendo por la escolarización y el acceso al trabajo.

Pero, por otro lado, en algunos países todavía hay obstáculos para que la maternidad sea vista como un derecho y no como una obligación.

¿Cuáles son los países con mayor y menor tasa de fecundidad de América Latina?

Entre los países latinoamericanos con una tasa alta de fecundidad se encuentran Guatemala y Haití, con un promedio de cinco hijos por mujer, seguidos de Bolivia, Honduras, Paraguay y Nicaragua, con cuatro hijos por mujer. Mientras que Puerto Rico y Cuba ocupan la otra punta, en este último país se tiene un hijo por mujer.
Los países que han logrado reducir su tasa de fecundidad se encuentran México, Colombia, Argentina, Uruguay, Chile, Brasil y Perú.

Promedio de hijos por mujer

Guatemala, con un promedio de 3,2.
Haití y Bolivia, con 3.
Colombia con un promedio de 1,9.
Brasil, Chile, Costa Rica y Trinidad y Tobago 1,8.
Cuba aparece con 1,6.
Puerto Rico registra actualmente un promedio de 1,5.
Los demás países de la región se muestran promedios que oscilan entre el 1,9 y el 2,5. 

¿Y los hombres?

En cuanto a los hombres, los estudios indican que es complejo indicar si los hombres que no tienen hijos han aumentado o no. Claramente lo que falta aquí son estudios enfocados en incluir a los hombres dentro de el concepto de crianza debido a que aun se considera a la mujer como la mayor si no la única responsable de ella.
Claramente para ellos, el nacimiento de un hijo no influye de igual manera y no genera una postergación u obstáculo para su desarrollo laboral y profesional, como sí ocurre en las mujeres. 

Nuestros períodos de fertilidad son muy diferentes, en el hombre es más extendido que el de nosotras y en casos de separaciones y divorcios, por lo general ellos forman una nueva pareja y familia más rápido que nosotras. En muchos casos, con mujeres más jóvenes. En consecuencia, la oportunidad de volver a ser padres es mayor entre ellos.

Los hombres y el reajuste social

Este nuevo rol de la mujer, desde una madre a un ser libre, profesional y con autoridad sobre su cuerpo y futuro, está provocando mayores cambios en la sociedad en los que el hombre deberá participar. Las exigencias de igualdad de sueldo y de derechos pre y post natales tanto para mujeres como para los hombres están ya instaladas en las agendas públicas de nuestros países habiendo aun mucho por lo que trabajar.

Estas tendencias constituyen una especie de ideología frente al tema de lo femenino donde tenemos al feminismo, la discusión fuerte contra el patriarcado y el actual rol del hombre. 

Finalmente, es mi impresión que los hombres, necesitarán aun recorrer un camino que no muchos han estado dispuestos a transitar convirtiéndose en nuestros compañeros y cultivando ciertas aptitudes que hoy no están presentes y que no nos dan certeza.

TereD.

Fuente: La Tercera / Sputnik.

Mujer Sin Hijos, un aporte a la evolución de la visión femenina.

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