Mujeres que inspiran mi caminar – Chavela Vargas

Isabel Vargas Lizano cantante mexicana de origen costarricense, nació en San Joaquín de Flores, Costa Rica, 1919 y falleció en Cuernavaca, México el año 2012.
Tras una infancia difícil en Costa Rica, marcada por la enfermedad, los conflictos familiares y las carencias afectivas, Chavela Vargas se trasladó a los diecisiete años a México, país que adoptó como patria. Después de desempeñar varios oficios, a los treinta inició su actividad como cantante profesional.

Pasó una gran época de su vida en el más completo anonimato, olvidada y postergada debido a su tumultuosa vida privada y su dependencia del alcohol. Rebelde y bohemia, con su voz áspera dramatizó las rancheras, género tradicionalmente cantado por hombres. 

24-Chavela-Vargas

Aunque en sus comienzos apareciera con tacones y escotes como imponía la moda a las artistas, pronto fue marcando su estilo propio, tanto en su aspecto como en su forma de interpretar las canciones que habían sido grandes éxitos en voz de Pedro Infante, Jorge Negrete o el propio Pepe Guízar. Nadie como ella supo imprimir tan lacerante pasión a las letras de rancheras y boleros, potenciando con el desgarro de su voz la expresión del despecho, los celos o la angustia.
Era una mujer que vestía con ropa para hombre, fumaba y bebía como los hombres, cantaba canciones tradicionalmente masculinas, y se iba de “parranda” con hombres, con revolver y a caballo, en un México de los años 50 donde los “machos” eran la especie dominante. Su interpretación de Macorina, una canción de rebeldía del siglo XVII, le permitía jugar a seducir a las mujeres de la audiencia con atuendo masculino, fumando cigarros y bebiendo tequila. Precisamente con este tema, de cuyos arreglos se ocupó la misma cantante, alcanzó sus primeros éxitos a finales de la década de 1950 en Cuba, donde había comenzado su trayectoria profesional.

Según ella misma contaba, le decían que “cantaba horrible” pero ella no se desanimó porque estaba segura de haber dado con lo que sabía y quería hacer en la vida.

Los excesos con el alcohol, sus amoríos lésbicos, sus amistades intensas con artistas e intelectuales de Hollywood, sus dotes de chamana, su retiro de los grandes escenarios a finales de los 70 y su regreso triunfal al cine, de la mano del realizador español Pedro Almodóvar, hicieron de ella una leyenda en vida. Con más de 60 años, y superada finalmente su adicción al alcohol, la cantante vivió en efecto una segunda edad dorada desde los 90 hasta fallecimiento: volvió a editar numerosos discos, entre ellos Volver, Volver (1993), Macorina (1994) y Somos (1996), y recorrió los principales escenarios del mundo. 

En 2002 desveló numerosos aspectos de su agitada vida en la autobiografía Y si quieren saber de mi pasado. Tenía 81 años cuando, por primera vez, habló abiertamente de su orientación sexual, sus amoríos y su vida privada. A pesar de no hablar abiertamente de su lesbianismo, Chabela nunca lo negó. No en vano, se atrevió a afirmar que “no le gustaban los hombres”.

“Cuando la gente es hipócrita no tiene valor para romper esquemas,
por eso yo no admito que nadie se entrometa en mi vida, que nadie me juzgue.
Además yo no considero un pecado el amor…
Tú nunca te dejes llevar por el «¡ay, que van a decir en mi casa; ay, que va a decir mi mamá!»
No, señor, yo me voy con quien me dé la gana, por quien yo sienta amor”.

Compartió una gran amistad con Frida Kahlo y tras ser curada por el rito huichol de pólipos en el intestino y leer Las Enseñanzas de Don Juan de Carlos Castañeda y conocer a María Sabina, la intérprete se hizo chamana. «Soy sacerdotisa de la etnia huichol y del arte puro». «Una vez se me estaba muriendo un niño a la orilla del mar, en la selva, de peritonitis, y sus papás me decían que le diera un remedio y les dije, ‘no soy médico’, de repente escuché una voz que me dijo: ‘lo vas a curar, ve y corta un pedazo de una hoja de plátano que se llama urrade’; hice un preparado, se lo di y se curó. Esa es la curación de chamán».

Chavela Vargas no tuvo hijos, la idea la horrorizaba “¿Para qué?, ¿para que me saliera una cosa espantosa?, ¿un borracho?, no lo soportaría en un hijo mío, en los demás lo aguanto… No iba a ser una buena madre, borracha y parrandera, ¿cómo iba a estar con el niño bajo el brazo cantando con los mariachi?”.

Murió en México. Ella siempre dijo que “quería ser mexicana”, y por mexicana se tuvo y fue reconocida en todas partes.

“Para los males del cuerpo tenemos los doctores…
Para los males del corazón y del alma tenemos a Chavela Vargas”.
Lila Downs

Chavela Vargas es una Mujer Sin Hijos.

Revisa nuestra galería en Pinterest de Mujeres Sin Hijos a través de la historia.
Mujer sin Hijos – Tu Voz


Déjate inspirar, agrega tu voz, tu historia también podría inspirar a alguien más.
Descarga el PDF y envíanos tus respuestas al mail de mujer sin hijos Mujer Sin Hijos, también puede ser un video, un poema, una canción, etc.

Este es un proyecto que está vivo y en constante evolución.
Con un me gusta o compartiendo la página no sólo ayuda a difundir este proyecto sino que ayudas a otras Mujeres Sin Hijos a encontrar su comunidad. Gracias!

Related Articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

SUSCRÏBETE

¡No envío spam! Lee la política de privacidad para más información.

Últimos artículos