De la serie Plan para una vejez sin hijos

 

Quien-cuidará-de-nosotras

Inversiones, administración de dinero, testamento, seguro de salud a largo plazo… no son de los temas más emocionantes en que pensar pero necesitamos en algún momento sentarnos y dedicarle tiempo.

Recuerdo claramente el día en que supimos que mi padre tenía un cáncer terminal y sin siquiera hablarlo entre nosotros, mis hermanos y yo sabíamos que estaríamos ahí al lado de él y de nuestra madre para ayudar, apoyar y decidir todo lo que la vida nos traía por delante. Un torbellino de emociones nos acompañaron en esos momentos que pasamos en el hospital, atendiendo las cosas de la oficina, los asuntos de casa, cuidadoras, visitas a los médicos, etc. Nunca lo sentimos como una obligación, al contario, era nuestra oportunidad de brindarle amor y retribuir todo lo que hizo por la familia; y gracias a la previsión de mi madre nunca tuvimos problemas económicos para su atención.

Si bien como hermanos somos muy unidos y tengo una muy cercana relación con mis sobrinos, desde que cumplí 50 años, no he podido dejar de pensar en mi vejez, y en quién podrá estar allí de esa misma manera para mí, dispuesto a poner todo a un lado para atender a mis necesidades… Y no sólo en mi vejez, sino en 5 o 10 años más cuando aún no sea anciana. Mis-hermanos-será-nacianos-también

Al ir envejeciendo nos vamos enfrentando a todo tipo de incertidumbres. Pero las personas mayores solteras y sin hijos, y las parejas sin hijos, no tienen lo que muchas otras personas mayores dan por sentado: hijos adultos que puedan supervisar a un padre o una madre ancianos y ayudarlos con el sistema de atención de salud, vivienda, transporte y servicios sociales. Sabemos que la gente no tiene hijos para cuidar de ellos cuando sean mayores, obviamente no es una razón para tener hijos, y algunos hijos son mejores que otros en el cuidado de sus padres ancianos, pero al menos las expectativas son claras. Con las personas sin hijos, las líneas de responsabilidad pueden ser más confusas.

Ampliar-la-noción-de-familia
Como Mujer Sin Hijos, soy plenamente consciente de la necesidad de asegurarme de que voy a tener los fondos necesarios para contratar la ayuda que necesitaré. También tengo conciencia de lo importante que es fomentar la amistad, ya que el tiempo y atención que pueda recibir de mis amigas cuando atraviese algún momento de necesidad serán la combinación perfecta para mi curación, en especial si cuento con una cuidadora bien pagada para obtener ayuda.

Pensar-en-nuestro-futuro
Aun cuando tengamos una pareja no podemos delegarle toda la responsabilidad a esta, además no sabremos si él estará en mejores condiciones que nosotras.
Vivir-sin-ayudaY para eso necesitamos hacer nuestra investigación de forma anticipada. Pensar en los posibles escenarios futuros. Aunque todavía estemos sanas y fuertes, necesitamos preguntarnos ¿quién va a cuidar de nosotras cuando seamos ancianas?. Tenemos que averiguar lo que vamos a querer para nosotras y asegurarnos de que seamos financieramente capaces de obtenerlo. No podemos asumir que la gente va a saber lo que una quiere, o cómo deseamos ser atendidas, si deseamos permanecer en casa o no, es importante que las personas que nos importan y que se preocupan por nosotras sepan exactamente lo que queremos.

Así que, si eres una Mujer Sin Hijos,  dedica algo de tiempo a planear tu futuro, y asegúrate de que alguien sepa donde mantienes tus instrucciones.

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